Desmonta una vieja reliquia sucia, pule cada pieza y lee el desgaste para volver a montarla exactamente como debe.
Un objeto envejecido espera en la mesa de trabajo. Levanta sus piezas una por una, frota la suciedad para revelar cada parte y estudia las marcas de desgaste —anillos y glifos de profundidad— para deducir el orden original y volver a montarlo con calma.
Patina es original y se inspira en la conservación y restauración: la práctica de desmontar un objeto desgastado, limpiar cada pieza y devolverlo a su estado de funcionamiento sin borrar las huellas de su edad. La pátina que le da nombre es exactamente esa huella: la superficie que una cosa solo adquiere con el uso.
La deducción es la parte que lo convierte en un juego. Las marcas de desgaste, los cercos y los glifos de profundidad registran cómo encajaban las piezas, así que reensamblar no es una prueba de memoria sino una lectura: la propia historia del objeto te dice el orden, si miras con suficiente atención qué rozaba con qué.
Eso invierte la relación habitual con el deterioro. Aquí la suciedad y el desgaste no son el problema que hay que eliminar: son la información que necesitas, y limpiar con demasiado celo te quita la única prueba que tienes.
Patina es un juguete original y relajante de restauración con un toque ligero de deducción: un juego gratuito para navegador, sin fallos, sobre devolver la vida a un recuerdo gastado.